dilluns, 17 de desembre del 2018

Argentina: De Ushuaia a Calafate (I)


Día 6

A las 7.15h entrabamos en el comedor para el desayuno. No éramos los primeros. Una mesa llena de dulce y salado nos esperaba. La cantidad era suficiente para saciar el hambre de cualquiera. ¡Vivimos en un mundo de contrastes!

Nos han recogido a la hora prevista 8.50h. Hemos ido al aeropuerto de Ushuaia. Las montañas tenían un aspecto blanquecino, pues, por la noche ha nevado a partir de 500/600 mts. Hacía viento. Cola en el pequeño aeropuerto. Control de facturación de equipaje, nos hemos dirigido a la planta 1ª por las escaleras mecánicas, también hay ascensor. Hay unas escaleras que ascienden hasta la 1ª planta, en la zona de embarque, que hemos tenido que pasar las maletas por rayos X. ¡Cuánta radiación han acumulado!


Ushuaia

Cola larga en el mostrador de Aerolíneas Argentina. Al parecer alguien se ha dejado un móvil y es avisado por megafonía. El vuelo hacía escala en Calafat y seguía posteriormente a Buenos Aires.

El vuelo ha durado una 1h aproximadamente. Hemos aterrizado en el aeropuerto de Calafate, en medio de la nada. Situado junto al lago Argentino, de un color turquesa espectacular, y el páramo desértico. Un guía nos ha saludo y nos hemos subido a bordo del inevitable bus para trasladarnos  al hotel Rochester.


Lago Argentina
(El Calafate)


El Calafate es una enorme extensión de casa de dos pisos, una sensación de zona de frontera. Buena parte de su industria se dedica al turismo de aventura. No en balde se sale de ahí para visitar el glaciar Perito Moreno que se encuentra a unos 80 km.

Desafortunadamente, el hotel está muy lejos del centro. Hemos desembarcado en el hotel, accedido a nuestras habitaciones e, inmediatamente, nos hemos vuelto al “centro” para comer. La actividad de la tarde era visitar un museo dedicado a los glaciares. Nosotros hemos optado por hacer otra cosa. Hemos entrado en un supermercado. ¡Había un expositor de Tang!

Hemos comido muy bien en “La Cocina”. He comida una trucha asalmonada muy buena. La copa de vino muy cara y el postre excelente.





Finalmente nos hemos decidido ir hacia La Laguna Nimez, parque municipal de Calafate. La reserva tiene un recorrido marcado que dura 1h20’, nos ha conducido por diferentes hábitats de pájaro y aves acuáticas. El escenario es grandioso. Una de las estrellas son los flamencos. Había otras muchas aves, pero desconozco los nombres. Un auténtico paraíso para los ornitólogos. Hemos hecho muchas fotos, tanto en el móvil como con la cámara fotográfica. En estas circunstancias, te das cuenta de los límites de ésta. A pesar de esas limitaciones, hay algunas buenas fotografías.












Desde el inicio de La Laguna Nimez hasta el hotel había dos opciones: la primera era buscar un taxi y la segunda caminar, hemos optado por seguir esta opción siguiendo la Avda. Kirchner, un trayecto larguísimo de casi 6km. Bordeando la Avda. los humedales se extienden a lo largo  de este trayecto. Había caballos, y muchísimos pájaros y aves. La explanada alcanza el horizonte donde se divisa el Lago Argentino.





Finalmente, hemos llegado al hotel. Nos hemos tomado una cerveza “Otro mundo”, no estaba mal, además estaba sediento. Hemos hablado con unos compañeros de viaje. Se nos ha hecho la hora de la cena a las 21h. 

La cena ha estado bien. Las opciones del menú se han hecho prolijas debido a los cambios que el hotel ha impuesto. Después de un largo y maratoniano día, nos hemos podido meter en la cama, eran las 12.15h. Mañana nos vamos al Perito Moreno. 


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