dissabte, 12 de setembre del 2015

Psicopolítica (IV)

4. Biopolítica

La biopolítica va asociada al paso del poder de muerte al poder disciplinar, a partir del siglo XVII. Volvemos a encontrarnos con M.Foucault y su obra clásica “Vigilar y castigar”. En su primera página nos describe el suplicio al que fue sometido Damiens el “2 de marzo de 1757” (pág.11) por el delito de parricidio. El delito se proyectaba contra el propio rey. Del poder soberano de muerte se desplazará al poder disciplinario que busca la “administración de los cuerpos” y la “gestión calculadora de la vida”.



El tránsito de un poder al otro es según Han producto del “cambio de la forma de producción agraria a la industrial”. Siguiendo a Foucault, dirá que “en lugar de atormentar el cuerpo, el poder disciplinario lo fija a un sistema de normas”.

A ese nuevo cuerpo al que hay que disciplinar y no atormentar, las nuevas herramientas son “código de normas, preceptos y prohibiciones”. Se trata de instaurar una ortopedia que obliga a los cuerpos a ser dóciles.

El modelo panóptico de J.Bentham aspiraba a instaurar un cuerpo disciplinado, pero jamás soñó con infiltrarse en la psique. Es precisamente este nuevo continente, la psique, la que tratará la psicopolítica.

Han sigue en este desarrollo a Foucault. Una de las aportaciones esenciales del modelo disciplinar o sociedad sólida, es el descubrimiento de la “población como una masa de producción y de reproducción que ha de administrar meticulosa-mente”. El modelo disciplinar quiere saber del individuo de la cuna a la sepultura, de la ahí, el desarrollo de disciplinas sociales como la estadística, la salud, la vida y la muerte.


Mientras el modelo de la sociedad sólida o disciplinar es insuficiente para el nuevo modelo neoliberal. Se trata a través del Big Data de penetrar no en los cuerpos, sino especialmente en la psique.