dimecres, 12 d’agost del 2020

Reseña:Todo a mil. 33 microensayos de filosofía mundana (I)

Reseña: Javier Gomá Lanzón, Todo a mil. 33 microensayos de filosofía mundana. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, xxx.



Los textos de aparecen en estos micro-ensayos, permiten comprender el talento del autor. Todo un ramillete de cuestiones que cualquiera puede plantearse es analizado con brevedad y rigor no exento de amenidad y sentido del humor. Los textos son una muy buena aproximación a eso que podríamos llamar introducción a la filosofía.

El autor declara como nació estos textos. “Todo a mil los presenta agrupados cronológicamente por las estaciones en que vieron la luz” (pág.11).

“Las estaciones rotan en la rueda de la naturaleza, los hombres avanzan en el camino de la vida. Estos ensayos desean ser un cruce entre rotación y camino. Quieren decir algo sobre la naturaleza inalterable del hombre, pero hacerlo desde la perspectiva dinámica del caminante que avanza por una senda cuya silueta se pierde en la línea del horizonte” (pág.12)

Tabla de conceptos

(cada concepto remite al número del ensayo)

Adolescencia, juventud: 1, 16, 21, 24, 27
Arte, artista: 1, 2, 3, 5, 14, 19, 20
Arte civilizatorio: 4, 5, 7, 19
Atención: 4, 26
Belleza: 14, 27
Capitalismo, mercado: 9, 22, 25
Ciencia: 14, 19, 22, 31
Civilización, convivencia, paz: 5, 6, 7, 17, 20, 22, 26, 28, 29, 31
Cosmos, mundo premoderno: 6, 10, 12, 15, 32
Crítica, autocrítica, relativismo: 17, 25, 30
Dignidad: 10, 12, 27, 32
Experiencia de la vida: 6, 16
Genio: 1, 2, 3, 9
Igualdad, democracia, masas: 9, 10, 15, 19, 29
Ley, derecho, estado: 12, 13, 18
Liberación: 5, 6, 7, 13, 18, 20
Libro: 4, 9, 24, 31
Literatura, literato, novela, vocación: 3, 7, 31
Moralidad, verdad moral: 8, 9, 11, 19
Mortalidad, finitud, contingencia: 6, 11, 14, 16, 27
Novedad: 6, 9
Placer, sexo: 23, 24
Romanticismo: 1, 2, 4, 5
Ser contemporáneo: 20, 21
Ser culto, ser sabio: 17, 22, 24
Transgresión: 5, 20
Vida privada: 12, 13, 18
Vulgaridad: 13, 21, 29
Yo moderno, subjetividad, excentricidad: 1, 5, 6, 9, 15, 28

La tabla nos da idea, a falta de un índice, de la temática que desarrolla el autor.

En la reseña que hizo Manuel Barrios Casares, dice a modo de crítica: “Aun compartiendo lo certero de este diagnóstico, cabe matizar que la tesis defendida por Gomá de que el modo de ganarse la vida es lo que determina el hombre que se es debe mucho a un enfoque clasicista, propio de una época que ya no es, sin más, la nuestra”. 

El primer artículo lleva por título “Ganarse la vida” (pág.14-17). El texto, pretende llamar la atención sobre una cuestión básica en la vida de los hombres y mujeres. ¿De qué viven? ¿Cómo se ganan la vida? La expresión connota otros tiempos, esos tiempos en los que la sociedad tenía grandes esperanzas en el futuro. La sociedad sólida dejó paso a la sociedad líquida en la que nos hemos instalado. Ésta sociedad ha hecho suya dos ideas, al decir del autor, que provienen del Romanticismo, a saber: “el primero, comprende la subjetividad según el modelo del artista; y el segundo, comprender al artista según el modelo del genio. El resultado es la extendida creencia de que el verdadero hombre es aquel que, como genio, vive exclusivamente para su propio mundo y sus necesidades interior” (pág.14-15). ¡Se olvidan cómo se adquiere y sustentan las necesidades exteriores!

El propio autor plantea una tesis que podríamos calificar de metafísica del trabajo. La tesis dice así: “(…) el modo en que uno se gana la vida y –tan importante como lo primero- la disposición positiva o negativa, de conformidad, rebeldía o resentimiento respecto al deber de ganársela y el medio elegido por cada uno para hacerlo, dentro de las limitadas posibilidades que la sociedad le ofrece, determina esencialmente en el hombre la constitución de su personalidad y de su mundo interior” (pág.14-15)

La afirmación no se sostiene en un mundo donde el propio sujeto se ve abocado a ser “empresario de su propia vida” (Byung-Chul Han). Para la inmensa mayoría de las personas, ganarse la vida, es una cuestión de supervivencia. Era posible que en la etapa sólida (Estado del bienestar), muchos escogieran aquello que les parecía más adecuado a sus intereses y estudios, pero en la actualidad, la idea de vocación resulta extraña en un mundo global. ¡Nadie elige trabajar en los trabajos que no aportan nada a la persona, excepto, pagar las facturas!

Es verdad, que trabajar dice mucho sobre nosotros. El trabajo es la prueba del algodón, del principio de realidad. Ser adultos, es precisamente, según Gomá Lanzón, la piedra de toque de lo que somos. Se puede trabajar bien o mal, con entusiasmo o desidia, en eso nos dice que personas somos. 


Nadie quiere trabajar en el mundo actual, la paradoja es que si no trabajas, te deslizas hacia la marginalidad social. Una de las herramientas del neocapitalismo es el afán por limitar los beneficios sociales, el estado del bienestar, está siendo laminado en aras de ese “empresario de su propia vida”. El ejemplo más claro es ese anuncio simpático donde unas muchachas jóvenes, no sé porque no salen muchachos, nos dicen que aún se puede hacer negocio de la ropa que ya no te vas a poner, y que llevarla a Caritas, por poner un ejemplo, es cosa absurda, o mejor impensable. Adiós a la solidaridad y hola al desierto de la individualidad.


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